Si usted tiene en mente comprarse un auto nuevo porque está cansado de usar el transporte público, o simplemente quiere cambiar el suyo por un modelo nuevo, debe tener en cuenta que la incidencia de los impuestos sobre el precio que usted pague será del 52,7%. Es decir, de cada $ 100 que desembolse, $ 52,7 se los llevará el fisco.

 

 

Esto, siempre y cuando, se decida por un automóvil de gama media. Es decir, que tiene un precio que va desde los $ 170.000 y hasta los $ 210.000. Ahora bien, si usted tuvo la suerte de ahorrar un poco más, y aspira a un modelo de alta gama -que cuesta por encima de los $ 210.000- deberá tener en cuenta que los impuestos a pagar representarán el 63,5% del precio final. O sea, más de la mitad del valor de su auto serán impuestos.

 

Pero más allá de los autos, bienes y servicios de consumo cotidiano tienen una carga impositiva que supera el 30%. Todo esto lo refleja un estudio elaborado por el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), que aborda la carga tributaria global, al contemplar la totalidad de las cadenas comerciales de los productos originados en la industria hasta que llegan al consumidor final. Para, de esta forma, reflejar el peso de los impuestos nacionales, provinciales y municipales en distintos bienes y servicios. Entre ellos, se consideraron el IVA, seguridad social e ingresos brutos, así como también el impuesto al cheque y a las ganancias, entre otros.

 

Si esta mañana se levantó con ganas de desayunar galletitas untadas con mermelada, acompañadas con café, deberá tener en cuenta que, por cada peso que usted haya gastado, el 39,7% fueron en impuestos. Pero si para el almuerzo se decidió por un plato compuesto de carne y verduras, bien por usted. Pues estos alimentos, y otros como los lácteos y las frutas, sólo pagan 10,5% en concepto de IVA. Es por esto que, en este caso, el fisco se llevará un porcentaje algo menor que por su desayuno: un 34%.

 

Pero si a ese almuerzo decide acompañarlo con una gaseosa o cerveza, la recaudación por parte del Estado será del 44,08% del precio total. Si se decide por otra bebida alcohólica, deberá estar al tanto de que, a medida que incremente la graduación alcohólica, mayor será el impuesto interno a pagar. Éste es de un 8% para la cerveza, pero se eleva al 20% si usted se deleita con una bebida como el whisky, por ejemplo.

 

Ahora bien, si en vez de cenar en casa, esta noche prefiere ir a un restaurante, deberá calcular que, de cada $ 100 pesos que usted gaste, $ 38 serán en concepto de impuestos. Y, si en estas vacaciones tiene planeado hospedarse en un hotel, estime que sobre el total que tenga que abonar, la incidencia de los impuestos sobre el precio será del 40,1%.

 

Si tiene en mente comprarse una casa, está de suerte. Pues las viviendas residenciales sólo pagan el 10,5% en concepto de IVA. Por eso, del total que usted abone, algo más del 31% serán impuestos. Mientras que, si se compra una construcción no residencial, como un galpón, por ejemplo, el IVA sí será del 21%. Es por eso que, en este caso, del total que usted abone, el 37,4% es, como explicó Nadin Argañaraz, director del Iaraf, netamente impositivo.

 

Por último, si se dirige a un banco para solicitar alguno de sus servicios, deberá tener en cuenta que, en promedio, el 40,1% del precio que le digan por el mismo, serán pura y exclusivamente impuestos..

 

Fuente  : La Nación.com