Haga la cuenta. ¿Cuántos dispositivos conectados forman parte de su rutina? En unos años, se estima que cada persona tendrá contacto con al menos ocho aparatos a diario. El cálculo se basa en una realidad creciente: las cosas están adquiriendo una conectividad autónoma, y no sólo facilitan tareas sino que crean nuevos hábitos. Esta atmósfera digital da lugar a un vínculo diferente entre las empresas y los consumidores, y obliga a las primeras a adaptarse y anticiparse a los cambios, para no ser excluidas.

 

 

 

Un estudio de la consultora Accenture indica que las compras de dispositivos crecerán, no sólo para cubrir una necesidad o reemplazar los actuales, sino mayormente para sumar a la colección personal. La tecnología, sobre todo los dispositivos electrónicos, representan un gasto creciente, en especial, smartphones, televisores de alta definición y tabletas. Pero también hay un mercado creciente para los llamados wearables (usables), como los relojes inteligentes o los anteojos con Internet. En este nuevo estilo de vida digital, el protagonista es un consumidor poderoso y exigente.

 

Los resultados de la encuesta realizada a 6000 personas en seis países detallan los intereses de los nuevos usuarios digitales y los consecuentes cambios en el consumo de contenidos, con el objetivo de determinar un curso de acción para las empresas. En este universo, destaca Accenture, ya no se trata de verse digital, sino de serlo. "Ser digital", se escribe, debe ser parte del ADN de las compañías, tanto para hacer más eficientes los procesos internos, como para poder tener una visión superadora que permita introducir disrupciones en el mercado.

 

El iPhone es un ejemplo: su irrupción transformó el uso del teléfono móvil. Según describe la consultora: los usuarios cambiaron la comunicación de voz por los datos.

 

Pero, como se dijo, el móvil es parte de una flota de tecnología personal. Aún siendo el mayor exponente de los dispositivos portables, económicos e innovadores, ya no concentra todo. Las aplicaciones empiezan a reubicarse en una multiplicidad de aparatos, que elevan a la vez la demanda de productos y servicios. El público pide que le hagan la vida más fácil, y con el mayor grado de personalización posible. "Los consumidores están más empoderados que nunca", afirma Accenture.

 

Son ellos quienes crean su propia constelación, adaptada a su estilo de vida y actividades. Saltan de pantalla en pantalla; deciden qué ver y cuándo. "Eso tiene implicancias significativas en las estrategias de las empresas para interactuar con los clientes", destaca la consultora.

 

El ritmo del mercado plantea un enorme desafío para las empresas de electrónica de consumo. Afrontarlo, dice el informe, implica crear un vínculo de interacción dinámico con los consumidores para que la cercanía les permita enriquecer las experiencias, en función de cada segmento. Además, el apetito por nuevas tecnologías -manifiesto en la intención de compra de dispositivos-, indica que "es el momento para invertir agresivamente en innovación de productos", que interactúen con otros aspectos de los portfolios digitales de los consumidores, y ofrezcan un valor agregado a su atmósfera digital.

 

En la industria mediática y de entretenimiento surgen nuevos modelos de negocios. Los consumidores influyen en la creación de contenidos que seleccionan a la carta; crean sus agendas de entretenimiento sin limitarse a un soporte: interaccionan en simultáneo. Según la encuesta, se concentra en smartphones el 41% de la generación de contenidos por parte de usuarios, el 23% del consumo de videos, y el 24% del acceso a las noticias..

Fuente: La Nación.com