Finalmente, a un año de haberse publicado la ley Nº 26893 (23/09/2013), que entre otras modificaciones al impuesto a las ganancias dispuso la gravabilidad con una alícuota del 10% a la distribución de utilidades y dividendos a través de una retención en la fuente, la AFIP ha dado a conocer el respectivo régimen mediante la RG Nº 3674 (Boletín Oficial 12/09/2014).

 

 

Es dable recordar que a partir de la reforma citada, las distribuciones de dividendos y utilidades quedaron sometidas a dos regímenes de retención del impuesto a las Ganancias:

 

  • El establecido por el artículo 69.1 de la LIG, conocido como “impuesto de igualación”, consistente en la aplicación de una alícuota del 35% sobre la diferencia entre las utilidades contables distribuidas y la base imponible del impuesto a las ganancias. Sujetos pasibles de retención: personas físicas y/o jurídicas residentes y no residentes  y,

 

  • El dispuesto por el articulo 90 (último párrafo) de la LIG y art 149.2 del decreto reglamentario, mediante el cual se aplica una alícuota del 10% sobre las distribuciones de dividendos y utilidades. Sujetos pasibles de retención: personas físicas residentes y cualquier persona –física o ideal- no residente.

 

 

Los sujetos obligados a actuar como agentes de retención, en ambos casos, es decir los pagadores de las rentas –con las salvedades que haremos más adelante respecto a pagos a beneficiarios del exterior- son los siguientes:

 

  • Las sociedades anónimas y las sociedades en comandita por acciones constituidas en el país.

  • Las sociedades de responsabilidad limitada, las sociedades en comandita simple constituidas en el país.

  • Las asociaciones civiles y fundaciones constituidas en el país, excepto que revistan como exentas.

  • Los fideicomisos constituidos en el país conforme a las disposiciones de la ley 24.441, excepto aquellos en los que el fiduciante posea la calidad de beneficiario. La excepción dispuesta en el presente párrafo no será de aplicación en los casos de fideicomisos financieros o cuando el fiduciante-beneficiario sea un sujeto no residente.

  • Los fondos comunes de inversión constituidos en el país denominados “cerrados” (segundo párrafo del artículo 1º de la ley 24.083).
  • Los establecimientos comerciales, industriales, agropecuarios, mineros o de cualquier otro tipo, organizados en forma de empresa estable, pertenecientes a asociaciones, sociedades o empresas, cualquiera sea su naturaleza, constituidas en el extranjero o a personas físicas residentes en el exterior.

 

 

Bases imponibles sujetas a retención. Pagos en especie. Rescate de acciones

 

A raíz de la coexistencia de dos regímenes que aplican sobre el mismo concepto, la reglamentación dispuso que a los efectos de determinar la base imponible para la distribución de dividendos o utilidades, en primer término se aplicará la retención del artículo 69.1 y, a los efectos de la retención del 10% se deducirá de los dividendos o utilidades el importe de la retención del “impuesto de igualación”. Ambas retenciones se practicarán en forma conjunta.

Cuando se distribuyan utilidades o dividendos en especie, las retenciones se calcularán sobre el valor corriente en plaza de los bienes distribuidos a la fecha de la puesta a disposición.

 

En el caso de rescate total o parcial de acciones, se considerará dividendo de distribución a la diferencia entre el importe del rescate y el costo computable de las acciones  (Patrimonio Neto menos utilidades acumuladas dividido la cantidad de acciones en circulación). Tratándose de acciones liberadas, se considerará que su costo computable es igual a cero (0) y que el importe total del rescate constituye un dividendo sometido a imposición.

 

Es importante recalcar que, de existir imposibilidad de practicar las retenciones, el importe de las retenciones que hubiera correspondido deberá ser ingresado por la entidad pagadora, sin perjuicio de sus derechos para exigir el reintegro de parte de los beneficiarios.

 

 

Beneficiarios del exterior. Convenios para evitar la Doble Imposición

 

Los beneficiaros del exterior o no residentes que percibían utilidades o dividendos que distribuyan sujetos residentes quedarán alcanzados por los dos regímenes de retención que estamos reseñando, por ende, es necesario incluir en el análisis los Convenios para Evitar la Doble Imposición.

 

Tales Convenios vigentes entre nuestro país y otros estados regulan la distribución de potestades tributarias con relación a ganancias obtenidas por residentes de cada estado, estableciendo -según el concepto que se pague- alícuotas y base de imposición específicas de retención, exenciones y métodos para evitar la doble tributación.

 

Con relación al pago de dividendos y utilidades los convenios contienen disposiciones específicas para su tratamiento. En términos generales se los somete a imposición en el Estado Contratante en que resida la sociedad que pague los dividendos y de acuerdo con la legislación de este Estado. Otra característica general –sin perjuicio del análisis particular de cada Convenio-, es la referida al quantum del impuesto exigido, el que  no podrá exceder del 10% (diez por ciento) del importe bruto de los dividendos, si el beneficiario efectivo es una sociedad que posea directa o indirectamente no menos del 25% del capital de la sociedad que paga dichos dividendos o del 15% en los demás casos.

 

Atento que los Convenios apuntan a los dividendos –incluyendo en este término la distribución de utilidades cualquiera sea la naturaleza del ente que las distribuye-, tanto la retención del art. 69.1 como la correspondiente al art 90 quedan subsumidas en las limitaciones impuestas por los Convenios aludidas en el párrafo anterior; es decir, en conjunto el total de las retenciones practicadas sobre los dividendos o utilidades no debe superar los límites señalados.

 

Se plantea entonces el interrogante de cuál de los regímenes debería aplicarse en primer término o si correspondería aplicar ambos. En ese sentido, la reglamentación del impuesto a las ganancias dispone que en primer término debe aplicarse el régimen del art. 69.1 y, deducido el importe que pudiera corresponder por el mismo, aplicar la retención del 10%; en consecuencia, ese es el proceso es el que debe seguirse para armonizar las disposiciones limitativas del Convenio. En resumen, si en una distribución de utilidades corresponde la retención del art. 69.1, cuya alícuota es del 35%, es factible que con la misma se supere el tope limitativo (alícuota del 10% o del 15%, según el Convenio) y, por ende, no se aplicará el otro régimen. Por el contrario, si la distribución no estuviese incidida por la retención del art. 69.1, se aplicará el otro régimen de retención (10%).

 

 

Momento en que corresponde practicar las retenciones

 

El segundo artículo sin número incorporado a continuación del Artículo 102 del decreto reglamentario dispone el momento en que debe practicarse las retenciones de la siguiente manera:

 

“ARTICULO...- A efectos de lo previsto en el Artículo sin número incorporado a continuación del Artículo 69 y en el último párrafo del Artículo 90, ambos de la ley, deberá entenderse como momento del pago de los dividendos o distribución de utilidades, aquel en que dichos conceptos sean pagados, puestos a disposición o cuando estando disponibles, se han acreditado en la cuenta del titular, o con la autorización o conformidad expresa o tácita del mismo, se han reinvertido, acumulado, capitalizado, puesto en reserva o en un fondo de amortización o de seguro, cualquiera sea su denominación, o dispuesto de ellos en otra forma.”

 

A partir de las definiciones de los elementos esenciales de los regímenes retentivos (conceptos susceptibles de retención, bases imponibles, alícuotas, sujetos pasibles, agentes obligados y momentos de aplicación) podemos adentrarnos en las formas y plazos de ingreso de los importes retenidos que son, en definitiva, los motivantes de la resolución de la AFIP bajo análisis.  

 

 

FORMAS Y PLAZOS DE INGRESO DE LAS RETENCIONES. RG AFIP Nº 3674/14

 

La AFIP ha dispuesto la inclusión en una sola resolución de las formas y plazos de ingreso de las retenciones practicadas con relación a los dos regímenes de retención que venimos comentando, procediendo a su vez a derogar la RG AFIP 740/99 que refería al “impuesto de igualación” (art. 69.1 de la LIG) 

 

Con relación al ingreso de las retenciones practicadas deben observarse las instrucciones previstas en el SI.CO.RE (RG AFIP 2233), utilizando los códigos respectivos ya se trata de beneficiarios del país o del exterior.

 

 

Pagos de dividendos a beneficiaros del exterior con intervención de entidades financieras

 

La norma bajo comentario, en el caso del pago de dividendos o utilidades a accionistas o socios que revistan como beneficiarios del exterior remite a las formas, plazo y demás condiciones establecidos en la RG AFIP Nº739 (régimen general de retención del impuesto a las ganancias para beneficiaros del exterior).

 

Como en todo régimen de retención debe practicar la misma -actuar como agente de retención- quien efectúe un pago referido a un concepto previsto en la respectiva norma.  Cuando el beneficiario del pago es no residente, la responsabilidad de actuar como agente de retención, según las circunstancias, puede caberle al intermediario, usualmente una entidad financiera, que concreta la transferencia de los fondos al exterior.

 

Entonces, en el caso del pago de dividendos o utilidades, la retención podrá ser efectuada por:

 

 

  • El ente que efectúa la distribución

 

El mismo cuenta con los datos necesarios para practicar la retención: identificación del accionista, porcentaje de participación, importe de los dividendos o utilidades y tipificación del concepto (art. 69.1 impuesto de igualación y/o art. 90, 10%)

 

Una vez efectuada e ingresada al fisco la retención, en el momento de solicitar la transferencia de los dividendos o utilidades al exterior deberá informar a la entidad financiera interviniente los datos de la retención practicada, incluyendo el duplicado de la Constancia de Retención emitida mediante el S.ICO.RE. y aportar las constancias del depósito respectivo (el cual debe efectuarse en forma individual), con el objeto que la respectiva entidad no practique la retención sobre los importes a girar al exterior (art. 13, inc. b, RG AFIP Nº739)

 

 

  • La entidad financiera interviniente

 

En la medida que el “pago” de los dividendos o utilidades -en los términos impositivos señalados-, se verifique en el momento que se efectúe la transferencia de los fondos al exterior, actuará como agente de retención la entidad financiera interviniente.

 

En ese contexto, el ente que solicite la transferencia de los fondos al exterior deberá aportar a la entidad financiera, además de una solicitud donde detalle el/los conceptos a girar y la forma de determinación de los mismos, la documentación certificada que los acredite, como por ejemplo, copia de Acta de Asamblea donde se decide la distribución de dividendos o utilidades y, en su caso, copia de Acta de Directorio si la Asamblea delegó en el mismo la época de pago; copia de Libro de Accionistas donde conste el accionista al cual se girarán los fondos y porcentaje de participación y/o cualquier otra documentación a criterio de la entidad que le permita asegurarse razonablemente el tipo de concepto que será transferido al exterior.

 

La entidad financiera emitirá la respectiva constancia de retención a nombre del beneficiario del exterior.

 

Cualquiera sea el agente de retención, si el beneficiario del exterior alega estar amparado por un Convenio para Evitar la Doble Imposición, deberá aportar la Declaración Jurada prevista en el art. 2ª de la RG DGI 3497/92, según modelo dispuesto por RG AFIP Nº 2228/07, la cual deberá contar con la debida certificación de las autoridades fiscales del país de residencia del beneficiario y su respectiva legalización consular o en su defecto, hallarse “apostillada”[i]. Ante la falta de presentación de la Declaración Jurada el agente de retención se verá obligado a aplicar las disposiciones de la ley del impuesto a las ganancias desconociendo los efectos del Convenio.

 

 

Vigencia general y Especiales

 

Como vigencia general, la norma indica que sus disposiciones son aplicables a partir del 12 de septiembre de 2014.

 

No obstante y dado el retraso en dictar la norma retentiva que contempla las formas y plazos de ingreso de las retenciones correspondientes a las distribuciones de dividendos y utilidades (art. 90 de la LIG, 10%), se establecen las siguientes vigencias especiales:

 

  • Dividendos y utilidades puestos a disposición de sus beneficiarios en el período comprendido entre el día 23 de septiembre de 2013 y el 12 de setiembre de 2014, respecto del cual no se practicó la retención pertinente, se considerará ingresado en término si se realiza hasta el 30 de septiembre de 2014 y deberá ser cumplido, conforme se indica para cada caso:

 

ü  Beneficiarios residente en el país: por el beneficiario de las referidas rentas.

 

ü  Beneficiarios del exterior: por el sujeto pagador de las rentas.

 

  • Cuando el agente de retención hubiere practicado la misma sin haber efectuado su ingreso, éste se considerará en término si se realiza hasta el 30 de septiembre de 2014.

 

 

 

Dr. Jose A. Moreno Gurrea

 

 


[i] La “Apostilla de La Haya” es un sistema simplificado de Legalización de documentos públicos que permite dar validez a aquellos documentos que hayan sido extendidos en el territorio de un Estado contratante y que deban ser presentados en el territorio de otro Estado contratante.

 

“Convención adoptada en la Haya el 5/10/1961 por la Conferencia de La Haya de Derecho Internacional Privado”. De acuerdo con la presente Convención serán considerados documentos públicos: a) Los documentos emitidos por una autoridad o un funcionario perteneciente a un tribunal del Estado, inclusive los extendidos por un fiscal de justicia, un secretario o un oficial de justicia; b) Los documentos administrativos; c) Las actas notariales; d) Las certificaciones oficiales en documentos firmados por personas privadas, tal como la certificación del registro de un documento o de una fecha determinada y la autenticación de firmas en documentos de carácter privado.

 

La Republica Argentina es uno de los países signatarios de la Convención de La Haya

 

Fuente: http://www.tramites.gob.ar/tramites/apostilla-haya_t546