A través de la Resolución General 3358, la AFIP ha dispuesto la cancelación de la CUIT de las sociedades comerciales enumeradas en su artículo 2do. que:

 

a) A la fecha de evaluación no registren altas en impuestos y/o regímenes, ó

b) no hubieren presentado declaraciones juradas determinativas desde el 1° de enero del año inmediato anterior a la citada fecha de evaluación. Ó

c) habiendo presentado declaraciones juradas en dicho lapso, no hayan declarado:

1. ventas en el impuesto al valor agregado,

2. ventas / ingresos en el impuesto a las ganancias,

3. empleados, y

4. trabajadores activos en “Mi Simplificación”.

Quedan excluidos aquellos contribuyentes con bajas de inscripción en todos los impuestos y/o regímenes —excepto los contemplados en el tercer párrafo del Artículo 53 del Decreto Nº 1.397 del 12 de junio de 1979 y sus modificaciones—, que hubieran sido registradas con anterioridad al 1° de enero del año inmediato anterior a la fecha de evaluación.

La disposición que nos ocupa ha sido dictada por la AFIP en ejercicio de las competencias que le fueran asignadas por el art.7mo. del Decreto 618/97.

Se desprende de lo expuesto, lo siguiente:

La cancelación de la CUIT la dispone de oficio la AFIP cuando se verifique uno de los extremos previstos en cualquiera de los incisos a), b) y c), con la aclaración que para este último es necesario la concurrencia de todas las exigencias enumeradas en el mismo.

La AFIP no notifica a los contribuyentes la baja en la CUIT. El art.6to.de la R.G. 3588 se limita a señalar que “será comunicada” en el sitio “web” institucional (http://www.afip.gob.ar/contrRegGral/), a través de la opción “Consultas Bajas de Oficio”. Es decir, que presume que si algún contribuyente tiene alguna inquietud sobre el estado actuar de su CUIT deberá obtener la información pertinente ingresando en el sitio señalado.

Tampoco la AFIP notifica a terceros la baja de la CUIT en tanto dicho acto pudiera tener alguna relevancia comercial para dichos terceros en su relación con los contribuyentes a los que se ha dado la baja de la CUIT.

La Resolución General 3358 no impone el deber de consultar a la AFIP los contribuyentes con CUIT cancelada por aplicación de la misma.

No existe a disposición del público en la AFIP un padrón con el detalle de todos los contribuyentes que tienen inhabilitadas su CUIT. Las consultas que quieran hacerse en la web de la AFIP son individuales, y en tal caso, el sistema brinda una respuesta concreta, sobre el contribuyente cuya CUIT fue dada de baja por aplicación de la R.G.3358.

Situación de las entidades financieras

El dictado de esta Resolución General no impone a las entidades financieras alguna obligación específica ya sea de control o información específica. En idéntica situación se ubican los demás contribuyentes.

Sin embargo, la cancelación de la CUIT puede generar múltiples efectos, tanto impositivos como en otras áreas, como por ejemplo, con relación a la relación comercial con clientes.

En efecto, en el caso de las cuentas corrientes, la CUIT constituye un requisito para la apertura de la cuenta corriente (Comunicación “A” 3827 – Punto 1.3.2.5.-), como asimismo, para poder dar cumplimiento a los regímenes de información pertinentes ante el B.C.R.A.

En la Comunicación “A” 4971 – Punto 9 del B.C.R.A. se establecen las causales que autorizan el cierre de las cuentas corrientes, como por ejemplo: a) las contractualmente establecidas; b) inclusión de algún titular en la Central de cuentacorrentistas inhabilitados; c) Falta de pago de las multas, etc.-, entre las que no se encuentra la caducidad de la CUIT.

Desde el plano estrictamente jurídico, no es aceptable una subordinación de las normas financieras y comerciales a las disposiciones de un organismo ajeno a dichas competencias como lo es la AFIP. Ello así es, de no mediar normas del B.C.R.A. que impongan claramente a las entidades financieras el deber de cerrar las cuentas corrientes en caso de inhabilitación de la CUIT de sus titulares.

Consideraciones de orden práctico

Sin embargo, en la práctica, se observa una tendencia cada vez mayor de la incidencia de los aspectos tributarios en otras disciplinas, a través, por ejemplo de la exigencia de la CUIT o CUIL en casi el universo de las operaciones y actividades que se verifican en la sociedad.

Es dicha interrelación, aún no recogida en muchos casos, en el plano normativo, la que genera situaciones de incertidumbre respecto a cómo se debe actuar en cada caso concreto.

En la hipótesis de que se tomara conocimiento de la inhabilitación de la CUIT del cliente, por ejemplo por surgir inconsistencias con la información brindada al B.C.R.A. sobre los regímenes de información de tales sujetos la entidad debe adoptar una decisión.

En nuestro opinión, podría hacerse una distinción entre aquellas cuentas corrientes que denotan una inactividad de antigua data, respecto de aquellas que puedan calificarse como operativas.

Respecto de las primeras, consideramos que podría procederse al cierre de la cuenta corriente, decisión que no debería razonablemente entrañar riesgos de futuros reclamos por parte de los titulares afectados por tal medida.

En contraposición, en aquellas cuentas que denoten algún grado de operatividad o que a juicio del Banco, el cierre de la cuenta puede generar algún tipo de perjuicio a su titular, resultaría conveniente notificar al cliente la decisión del Banco del cierre de la cuenta dentro del plazo pactado contractualmente en ocasión de la apertura, referenciando como motivo del cierre la cancelación de la CUIT.

En la medida que no se verifique por parte del cliente objeciones durante el transcurso del plazo otorgado, debería procederse al cierre de la cuenta.

Conclusiones

Hemos comentado en este informe algunas de las consecuencias y conflictos que desde un enfoque jurídico y práctico genera el dictado de la Resolución General de la AFIP Nº 3358, sobre los cuales hemos emitido opinión.

En el caso de las entidades bancarias, se observa, por lo menos como hipótesis, la posibilidad de la generación de conflictos entre el cuentacorrentista y los bancos, dentro del ámbito de actuación de la cuenta corriente bancaria regulada por el Código de Comercio y reglamentada por el Banco Central, a raíz de los efectos que la R.G. 3358 provoca.

A los fines de preservar en debida forma la responsabilidad de las entidades involucradas ante dicha conflictiva, consideramos procedente que las mismas formulen la pertinente consulta ante las autoridades del B.C.R.A. a los efectos de obtener un pronunciamiento concreto por el ente rector de la actividad financiera.

Este informe complementa el anterior de fecha 23 del corriente en el cual el Dr. Osvaldo H. Soler expuso su opinión acerca de la ilegitimidad de la Resolución AFIP N° 3358.

Buenos Aires, 25 de Octubre de 2012

Fuente : Estudio O. Soler  & Asociados

Estudio AGML : Estudio Contable Impositivo

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